Howard Carter

“Con las manos temblorosas, hice una pequeña brecha en la esquina superior izquierda… ensanchando un poco el agujero, inserté la vela y mire dentro… al principio no pude ver nada, el aire caliente escapaba de la cámara haciendo que la vela parpadeara. En ese momento, los detalles de la habitación emergieron lentamente de la niebla, animales extraños, estatuas y oro, por todas partes el brillo del oro.”